La propuesta prohibiría determinadas inversiones estadounidenses en Cuba y exigiría notificar otras, en sectores como la biotecnología y la inteligencia artificial. El proyecto estará abierto a comentarios públicos hasta el 7 de diciembre.
MIAMI.- El Departamento del Tesoro de Estados Unidos propuso extender a Cuba los controles sobre determinadas inversiones estadounidenses en tecnologías sensibles, como parte de una reforma que incorporaría nuevos países y sectores al Programa de Seguridad de Inversiones hacia el Exterior.
La iniciativa fue anunciada el jueves 22 de octubre y publicada este lunes 26 en el Registro Federal. Se encuentra en fase de consulta pública hasta el 7 de diciembre de 2026. El Tesoro precisó que las normas definitivas se emitirán posteriormente y fijarán su fecha de entrada en vigor.
El objetivo, según explicó la institución, es impedir que el dinero y las ventajas asociadas a inversiones estadounidenses contribuyan al desarrollo de capacidades tecnológicas que puedan amenazar la seguridad nacional. El proyecto contempla prohibiciones para ciertas operaciones y obligaciones de notificación para otras.
Cuba figura entre los países de preocupación contemplados por la ampliación, junto con China —incluidos Hong Kong y Macao—, Irán, Corea del Norte y Rusia. La inclusión forma parte de la implementación de la Ley de Seguridad Nacional de Inversión Saliente Integral, conocida como COINS por sus siglas en inglés.
La referencia a Venezuela requiere una precisión: la ley menciona a ese país bajo el régimen de Nicolás Maduro. Sin embargo, el Tesoro sostiene que esa formulación no corresponde al Gobierno actual, encabezado por Delcy Rodríguez, reconocido por Washington en marzo. Por ello considera que Venezuela no cumple esa definición, aunque advierte que determinadas inversiones en entidades venezolanas podrían quedar alcanzadas por otros vínculos previstos en el programa.
Las obligaciones propuestas recaerían sobre las personas estadounidenses definidas por la norma, entre ellas ciudadanos, residentes permanentes y empresas constituidas bajo las leyes del país. También se contemplan obligaciones relacionadas con sus entidades extranjeras controladas. No se trata de una prohibición indiscriminada para cualquier inversor extranjero que haga negocios con Cuba.
Entre las operaciones cubiertas estarían determinadas compras de participaciones empresariales, financiamientos con características de capital, inversiones en nuevas instalaciones y empresas conjuntas. Los inversores tendrían que investigar razonablemente las características de la contraparte y de la actividad para establecer si la operación está prohibida, debe notificarse o queda fuera del programa.
La hoja informativa del Tesoro también contempla excepciones, entre ellas ciertas inversiones en valores cotizados. Propone excluir de la obligación de notificación operaciones que, sumadas durante los doce meses anteriores, no superen los 50.000 dólares. Esa excepción no constituye una autorización para realizar inversiones prohibidas.
El proyecto abarca semiconductores y microelectrónica, sistemas de inteligencia artificial, tecnologías cuánticas, computación de alto rendimiento, sistemas hipersónicos y biotecnología. En este último campo incluye determinadas actividades de bioingeniería, equipos de biomanufactura, herramientas bioinformáticas y sistemas automatizados de investigación científica.
La reforma amplía un mecanismo que comenzó en agosto de 2023, durante la Administración de Joe Biden, y que inicialmente se concentró en China. El primer reglamento entró en vigor el 2 de enero de 2025. Posteriormente, la ley COINS, promulgada el 18 de diciembre de 2025 como parte de la legislación de defensa para el año fiscal 2026, estableció la base para extender sus controles.
En el caso cubano, estas disposiciones se sumarían a restricciones ya existentes. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) recuerda que las personas sujetas a jurisdicción estadounidense no pueden hacer negocios o invertir en la Isla salvo que exista una autorización. Su normativa también restringe determinadas transacciones con entidades incluidas en la Lista Restringida de Cuba.
La biotecnología tiene antecedentes concretos de cooperación entre ambos países. En 2018, el centro oncológico Roswell Park participó en la creación de Innovative Immunotherapy Alliance S.A., una empresa conjunta con Cuba para desarrollar tratamientos contra el cáncer. El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos también recoge que Roswell Park inició ensayos autorizados por la FDA con CIMAvax-EGF, una vacuna terapéutica desarrollada en Cuba para el cáncer de pulmón.
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